sábado, 7 de junio de 2014


- Pág 325, Apólogo:

Y agotada por el cansancio y el desgaste emocional que le habían provocado ese duro, frío, apagado y largo día, la princesa Elvira cayó desplomada sobre su lecho sumiéndose así en un letargo, un viaje a través de su imaginación y a merced de su subconsciente con la esperanza de poder renacer y poder volver a abrir los ojos al comienzo de un nuevo y maravilloso día.

         FIN




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